Reflexión de una madre
FAMILIA, HIJOS | Chari | 13 Mar 2010 a las 11:53 | Imprimir el post
La noche había caído ya; sin embargo, un pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido. El motivo bien valía la pena; estaba esperando a su padre. Los traviesos ojos iban cayendo pesadamente cuando se abrió la puerta.
El niño se incorporó como impulsado por un resorte y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto:
- Papá ¿cuánto ganas por hora?… dijo con ojos muy abiertos.
Su padre entre molesto y cansado, fue muy tajante en su respuesta:
- mira hijo, eso ni siquiera tu madre lo sabe, no me molestes y vete a dormir que ya es tarde.
- Si papá, pero por favor solo dime, ¿cuanto te pagan por hora en tu trabajo?, reiteró suplicante el niño.
- Contrariado, el padre apenas abrió la boca para decir: 25€.
-Oye papá, ¿me podrías prestar cinco euros? preguntó el pequeño.
El padre se enfureció y tomó al pequeño del brazo y en tono brusco le dijo:
Así que por eso quieres saber cuanto gano ¿no?, vete a dormir y no sigas incordiando …
El niño se alejó tímidamente. El padre al meditar lo sucedido comenzó a sentirse culpable.
Tal vez necesita algo -pensó- y queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo. Con vos suave le preguntó:
- ¿Duermes hijo?
- Dime papá, respondió entre sueños.
- Aquí tienes el dinero que me pediste.
- Gracias papá, -susurró el niño mientras metía su manita debajo de la almohada para sacar algo.
- ¡Por fin ya lo tengo -gritó contento! “tengo 25€”.
- Papá, ¿me podrías vender una hora de tu tiempo?
Muchas veces nuestro ritmo de vida, estrés y el exceso de responsabilidades hacen que en ocasiones dejemos que nuestros hijos crezcan sin haberles mostrado realmente todo el afecto y amor que realmente necesitan y muchas veces, sin quererlo, no les prestamos la atención que merecen.
Cuando se trata de nuestro tiempo, como pasa en la historia anterior, nuestros hijos son muy conformistas y basta con unos pocos minutos de dedicación exclusiva para que se sientan realmente felices.
Por otro lado tenemos que ser conscientes que algún día tomarán las riendas de sus vidas y será entonces cuando realmente nos demos cuenta de lo mucho que los echamos de menos. Entonces, ¿por qué no aprovechar ahora el momento?
La vida pasa con rapidez y nuestros hijos crecerán casi sin darnos cuenta y llegará un momento en que tendremos que acostumbrarnos a quererlos sin tenerlos. Pasaremos infinidad de noches acordándonos de ellos y pidiendo para que sepan elegir el camino correcto hacia la felicidad. Recordaremos aquellos días en los que sin ganas y con mucho sacrificio los llevábamos al fútbol, tenis, ballet, deseando que crecieran rápido (¡que ironía la nuestra!), pero que en este extraño vacío y si pudiésemos retroceder en el tiempo, hubiésemos parado el reloj para que permanecieran por siempre a nuestro lado. Miraremos por el espejo retrovisor del coche y se nos encogerá el corazón al ver que ya no están sentados atrás y que ya han pasado a tomar el volante de sus vidas.
Y es por todo esto por lo que hoy hago una profunda reflexión y desde aquí animo a todos los que como yo, sois padres, a que acompañeis todas las noches a vuestros hijos a la cama, y os convirtais en cómplices de sus confidencias. Que dediquéis algún pedazito de vuestro tiempo sin esperar a que os lo pidan y sobre todo recordarles cuanto los queréis, para que de esta manera cuando llegue el momento en el que decidan volar (que llegará), os tengan siempre presente en su vidas.
Tags: FAMILIA, HIJOS, HISTORIASVALORA ESTE ARTÍCULO:









Nif, nif…
No te lo creeras Charito, pero estoy llorando con una angustia después de leer la historia y tus bonitas palabras que se me han quitado las ganas de seguir trabajando.
La verdad que lo mas bonito que tengo en la vida es mi niño, y a veces entre lo trasto que es, la poca paciencia y el estrés que tiene una no lo disfruto como me gustaría.
Ojalá la vida no fuera tan complicada a veces, pero intentaré tener en cuenta estas lágrimas y esta angustia que siento para buscar el tiempo y dedicarselo a mi pequeño trastión.
Creo que los padres nunca estan preparados ( aunque sea ley de vida ) para el día que nuestros hijos decidan marcharse.
Al menos amí me costará muchísimo.
Muchos besos.
Pues sí cuñada, porque es así como verdaderamente me siento en algunas ocaciones cuando por las noches en las que no puedo dormir, ellos me vienen a la cabeza y me pongo a pensar lo rapidísimo que están creciendo y lo mayor que yo también me estoy haciendo. De todas formas Lourditas desde lo que yo se, y lo que te conozco (que ya van para muchos añitos), te puedo decir que eres una mamá maravillosa a la que el colegio de Siete Palmas le debería dar un diploma a final de curso. Te lo curras muchísimo diariamente sin ninguna ayuda y eso te hace ser una madre a la que yo desde aquí le digo ¡ole!, ¡ole! y ¡ole!. Cuando se nos hagan mayores y nos dejen, nos pondremos las dos de manita delante del televisor viendo vídeos de cuando ellos eran pequeñitos, y llorando como descocidas. Besitos y mientras tanto a disfrutar de ellos.
Jajajaja, quien nos viera, tendré que ir preparando los clines.
jiijiji
Todavía no soy madre y creo que me quedan unos añitos para entonces, pero desde luego que este artículo me han encogido al corazón. no tendré hijos pero tengo primos y sobre todo una hermana a la que he visto crecer y aunque sigamos queriéndonos unas veces a muerte y potras a matar siempre llevaremos en nuestro corazón todas las travesuras y boberías que hacíamos de pequeña, cuando no existían a penas amigos y solo nos teníamos la una a la otra. ufffffff lo dejo lo dejo….que no quiero llorar. os quiero
Me alegro que te haya gustado, y seguro que algún día tu y Carmele, podreis disfrutar de la experiencia tan bonita que es tener hijos aunque aveces (muchas veces), lamentemos no harbérnoslos comido de pequeños jajaja…. Besitos.
La verdad es que es impresionante y conmovedor el relato.Y muy real.
Yo a veces hablo con los amigos de casos muy parecidos a éstos,en los cuales sabemos que por el actual ritmo de vida frenético no les otorgamos la debida atención y dedicación a nuestros hijos.
Yo también lo comparo a aquellos que tienen a sus hijos todo el dia en el cole,con el comedor y actividades y luego con los abuelos y van a casa casi sólo para dormir.Lamentable!!
La única cosa beneficiosa que le puedo agradecer a haber estado éste tiempo en desempleo,es la cantidad de vivencias que he tenido con mis hijas.LLevo un año entero en casa dedicadas a ellas.Y éso es lo mejor que me ha pasado éste último año,y que nada borrará ésos momentos.
Muy buena reflexión y toque de atención: DEDIQUEMOS MÁS TIEMPO A NUESTROS HIJOS
Muchos besos cielo!!!
Por eso Alejandro, siempre es importante que busquemos el lado bueno de la vida, porque hasta de las malas rachas acompañado de las “vacas flacas”, podemos sacarle provecho. La verdad es que no te puedes quejar pues eres uno de los pocos padres que afortunadamente pueden disfrutar de una de las etapas más bonitas de sus hijos ¡es una suerte! aunque aveces te destrocen el más bonito y original de los árboles de Navidad jajaja… Besitos.