Nutrición emocional
♥ Si te mueres por asaltar la nevera, piensa si realmente tienes hambre o, sencillamente, son ganas de comer.
Estos segundos de reflexión te ayudarán a escoger el alimento.
♥ Si aún después de pararte a pensar sigues salivando por un trozo de chocolate: tómatelo. Mejor chocolate
negro, acompáñalo con agua o leche desnatada.
♥ Si te has puesto a dieta y estás pensando dejarla, aguanta la primera semana. Cuando veas los resultados,
querrás seguir adelante.
♥ No hagas regímenes drásticos. Dosifica las cantidades y come cinco veces al día.
♥ No aparques tu vida social: si sales a cenar fuera, la noche siguiente toma fruta.
♥ Ah… y cuando te saltes la dieta… nada de mala conciencia. Los remordimientos engordan, no lo olvides.
♥ Si tomas barritas sustitutivas (dos equivalen a una comida), no comas sólo eso. Combina un primer plato y una barrita.
♥ Compra con cabeza. ¿conoces las tortitas de maiz? ¿y las de arroz con leche? son un tentempié espectacular y… ¡sólo tienen 30 calorías!
♥ Come con placer, no como si fuera un trámite. Si no, generarás demasiado cortisol y podría afectar a tu metabolismo.
♥ No tomes fruta en las comidas (sólo la piña y la papaya pueden ser un postre adecuado), mejor a media mañana o por la tarde.
♥ ¡Quiérete! Si no empezamos por aquí, no conseguiremos nada. Querernos tal y como somos es aceptar nuestros defectos, y hasta que no ocurra eso no podremos intentar arreglarlos.
♥ No olvides que el llevar una vida estresante, también es una causa importante que influye negativamente en nuestro organismo. Puede ser motivo de que hayamos engordado más. Practica yoga, acupuntura, o relajate con algo que te guste, esto te quitará la ansiedad.¡Inténtalo!
♥ Recuerdate: Estoy estupenda, en realidad no necesito hacer dieta. La hago sólo para poder decir que cuido mi alimentación y con ello contribuyo a mejorar mi salud.
URL: http://www.elportaldechari.com/?p=39







