¿Mar… o piscina?
SOLUCIONES SANAS | Chari | 18 Sep 2008 a las 21:45 | Imprimir el post
♥ En el mar es más fácil:
…Quemar calorías. En el agua salada, nuestro cuerpo pesa bastante menos que en agua dulce, un 10% aproximadamente. Además, es más fácil flotar sobre la espalda, por lo que puedes relajarte cuanto quieras “haciendo el muerto”. Y como hay mucho espacio para moverse, no molestas a otros bañistas. Nadar en el mar requiere un gran esfuerzo. El gasto energético necesario para vencer la resistencia del agua es enorme, por lo que se quema el máximo de calorías; además, el agua fría obliga al cuerpo a gastar más energía par mantenerse a una temperatura de 37ºC. Cuanto más fría está el agua, y más agitada, más calorías se gastan: 200 a 600 kcal/h.
…Combatir la celulitis. Nadar en el mar resulta tanto o más eficaz que el mejor de los tratamientos en un instituto de belleza. Moviendo las piernas, las olas ejercen un masaje drenante muy intenso. El agua fría, que provoca primero la contracción y después la dilatación de los vasos, estimula la microcirculación sanguínea. Además la sal y los minerales del agua penetran en los tejidos, activando el intercambio subcutáneo.
…Fortalecer los músculos. Entre las olas y las corrientes, el cuerpo se mueve mucho y la musculatura se trabaja a fondo, incluso aunque el mar esté en calma. Para mantener la posición y poder nadar, se movilizan los músculos de brazos, piernas, abdomen y espalda. Si se nada a contracorriente, el efecto es aún mayor.
♥ Elige la piscina si quieres:
…Tonificar el corazón. El agua de la piscina suele estar a una temperatura muy adecuada para hacer ejercicio de forma continuada. Cuando la temperatura es muy baja, el cuerpo puede enfriarse más de la cuenta si nadas mucho tiempo. Como en la piscina se hacen, sobre todo, multitud de largos, el esfuerzo realizado es moderado, pero regular. Y este trabajo de resistencia resulta excelente para reforzar el corazón y mejorar la capacidad respiratoria de nuestros pulmones.
…Modelar el cuerpo. La piscina es ideal para practicar ejercicios divertidos como el aquagym. En ausencia de olas y remolinos, resulta más fácil realizar determinados movimientos. Así, puedes dibujar tu silueta a la perfección, zona por zona, donde te resulte más necesario. Cuando termines tu sesión de aquagym, puedes practicar hundimientos, uno de los grandes placeres de la natación. Toma siempre precauciones para evitar accidentes y asegúrate, antes de hundirte, de que hay bastante profundidad, al menos 2m. Este juego te relajará después del ejercicio y mejorará tu humor.
…Relajar la espalda. Nadar a brazas siempre resulta más fácil en aguas tranquilas. Con este estilo se trabaja a fondo la espalda y se previenen molestias cervicales y lumbares. Cuando nadamos a braza, para sacar la cabeza del agua y respirar, nos vemos obligados a esconder la nuca y relajar el abdomen, por lo que la zona dorsal también elimina tensiones.
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que intereante este articulo ,este verano pondre en practica todos estos consejos
tina
Tinita nos pondremos todas a practicarlo en el sur, un día en la piscina y otro día en la playa. La verdad que estoy deseando irme ya, la pena es que Toni no pueda ir.
Un beso a todos.
Que no me entere yo Lourditas, que en el sur te pasas todo el día con pisqueito y no prácticas nada de lo leido en la piscina.
Bueno aunque sinceramente creo que terminarás optando por los pisqueos. Un beso.