Mantener esos kilos a raya sin renunciar al placer de comer
Ahora ya podemos disfrutar de esos platos que tanto nos gustan, a la vez que mantenemos a raya esos kilos de más que tanto nos preocupan. Con estos sencillos consejos, podemos ir restándole calorías a lo que nos echamos a la boca ¿te los apuntas?:
- Utiliza menos yemas, ya que es la parte del huevo que más calorías y grasa nos aporta. Por ejemplo: puedes utilizar 4 claras en lugar de dos huevos enteros. Si vamos hacer una tortilla de 4 huevos, podemos poner 4 claras y dos yemas.
- Aceite en espray, ya que es uno de los ingredientes que en mayor medida hemos de limitar en nuestros platos y más cuando estamos deseando bajar peso. Una buena opción, es utilizar un vaporizador, en lugar de verter directamente el aceite de la botella.
- Sustituir las mayonesa, por yogur natural desnatado. Solamente es cuestión de acostumbrarse.
- Tomar bebidas rebajadas, pues pueden ser las responsables de que tomemos más calorías de las que debemos. Una forma de evitarlo, es tomar por ejemplo el vino con gaseosa o añadiendo a los zumos agua con gas o cubitos de hielo. Nos ahorraremos hasta 100 calorías en 3 vasos.
- Gratinados crujientes sin utilizar queso graso. Se restan muchas calorías sustituyéndolo por un por un poco de pan rallado o huevo batido bien extendido. Verás como disfrutas de una apetitosa corbertura gratinada.
- Salteado añadiendo caldo en vez de aceite. Saltear unas verduras al wok o en una sartén puede parecer muy saludable y ligera, pero no nos engañemos pues a menudo van absorbiendo el aceite y nos obliga a añadir más para que no se peguen ¿verdad?. Pues ahora es sencillo, se trata de sustituir el aceite por caldo (de verduras o pollo…) salsa de soja (y ojo con utilizar sal pues esta salsa ya es bastante sabrosa) o un poco de vino blanco.
- Queso rallado más ligero. Los quesos que normalmente utilizamos para rallarlos, suelen ser duros y ricos en grasas. Puesto que los quesos frescos y más blandos contienen bastantes menos calorías ¿por qué no probar con este sencillo consejo?. Mete el queso fresco unos 15 o 20 minutos en el congelador para que este se endurezca y pásalo luego por el rallador ¿qué te parece?.
- Aliñar la ensalada con zumo de frutas. Sustituye parte del aceite que empleas en el aliño de las ensaladas por zumo de fruta (el de manzana es ideal ya que da un sabor entre ácido y dulzón). Se convina muy bien con las hortalizas frescas y lo más importante es que ahorrarás unas cuantas calorías.
- Lentejas con chorizo. Cuece aparte el chorizo y así le quitarás la grasa. Luego añadéselo a las lentejas. Conseguirás darle sabor, pero sin aportarle calorías. Otra buena opción a la hora de cocinar legumbres con carnes o chorizo es añadirle un pimiento rojo o un nabo (los dos absorben la grasa) y después lo retiras.
- Gazpacho sin pan. Sustituye el pan del gazpacho, por un par de zanahorias.
- Empanados sin pan. Puedes probar empanar la carne o pezcado con cornflakes. Machácalos y para que se adhiran a los alimentos pásalos por agua en lugar de por leche o huevo. Ya verás que idea más sabrosa y ligera.
- Toma la pasta al dente, ya que tiene un índice glucémico menor. No te excedas con las raciones, las salsas con muchas calorías o el queso.
- Hamburguesas más ligeras. Mezcla la carne de ternera con la de pollo o pavo.
- Embutidos desgrasados. Para rebajar la grasa del beicon, chorizo o morcilla, intrudúcelos unos segundos (40 más o menos) en el microondas envueltos en varias capas de papel absorbente de cocina. Utiliza una potencia de 600-650 vatios.
- Patatas fritas con menos grasa. Una vez cortadas en trozos (que no sean muy gruesos), las extiendes en una bandeja de horno sobre papel vegetal. Las pulverizas con aceite y la horneas en la función grill hasta que queden doradas y crujientes.
- Atún en lata. Debes elegir el que está envasado al natural. Si lo tienes en aceite, solo debes escurrirlo bien y pasarlo por agua bajo el grifo. El natural también se debe pasar por el chorro de agua para quitarle la sal.
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Q buenas ideas! Gracias Chari, me las apunto, una nunca deja de luchar contra los kilos de más, y ya estoy comprobando que en cuanto se entra en la treintena es más difícil mantenerse a raya, también tengo que reconocer que soy muy comilona, pero eso ya es más difícil de evitar. Bsos!
Pues mi problema Carol, es que no como para vivir sino que vivo para comer ¡Um….! y lo peor de todo es que no le hago “asco” a nada ¡todo me gusta!, más o menos pero todo me gusta.
Bueno ahora tan sólo me queda seguir estos consejos de los que tanto hablo y con los que machaco a los demás jejeje…
Un beso de esos grandísimos.