La miel. El oro líquido
NUTRICION | Chari | 9 Ene 2010 a las 22:06 | Imprimir el post
“El alimento de los dioses” es como ya la denominaban los griegos y sus beneficios eran ya valorados incluso por los egipcios que la incluían hasta en sus jeroglíficos y a la que le atribuían importantes propiedades sanatorias y curativas.
Son muchos los ejemplos de civilizaciones que han aprovechado las cualidades de la miel en sus remedios medicinales para la curación de heridas y como emplastos, o incluso como elemento indispensable de belleza.
Existen multitudes de mieles, cada una con sus propias cualidades. Las más oscuras, como la de eucaliptos son más ricas en vitaminas B1 y C y poseen muchos más minerales que las más claras asi como una mayor capacidad antioxidante. Las mieles más claras sin embargo son más ricas en vitamina A.
Algunos tipos de mieles son: las de encina que tiene propiedades cicatrizantes, espliego que calma la tos y la irritación de garganta, eucalipto beneficiosa para el sistema respiratorio, romero para la tos, tilo buena para el insomnio y la de tomillo para el cansancio físico y mental.
De entre sus propiedades caben destacar:
- Rica en minerales que son necesarios para nuestro organismo, como el hierro, ácido fólico y calcio, por lo que se recomienda su ingesta en personas anémicas y con procesos de desmineralización.
- Se recomienda como sustituto de otros azúcares refinados por su alta variedad en minerales y vitaminas.
- Se digiere mejor que otros azúcares y no produce ardores, por su gran digestibilidad, regulando la función intestinal y hepática.
- Fuente de energía inmediata. Debido a sus rápida absorción nos reactiva rápidamente y nos proporciona una reserva de energía extra que nos permitirá rendir mejor en las actividades físicas y deportivas.
- Beneficiosa para muchas enfermedades: faringitis, gripes, tos (por sus propiedades expectorantes), úlceras, gastritis y curación de heridas (por sus propiedades cicatrizantes).
- Para la piel usándose en tratamientos de piel seca y como antienvejecimiento, ya que su consumo hace que se frenen los radicales libres que la avejentan.
A pesar de sus propiedades y beneficios hay que reseñar que:
- No pueden ser consumidas por los diabéticos ya que éstos deben evitar el consumo de azúcares rápidos que elevan de forma brusca los niveles de glucosa en sangre.
- Tampoco es recomendable su consumo si se tiene alergia al polen de gramíneas sobre todo si la miel es muy pura o casera ya que pueden contener granos de polen.
- No se le debe suministrar miel a niños menores de un año ya que su sistema digestivo no está preparado para su buena absorción y por la fermentación butírica de sus azúcares que producen gases.
Por último aconsejarte que siempre la tengas en tu cocina ya que tiene múltiples aplicaciones:
- En los postres: añadir miel al zumo de naranja de los niños. Aunque tiene un alto indice de calorias puedes usarla como capricho combinándola con un flan con nueces por ejemplo, está de vicio.
- En las verduras, como las berenjenas rebozadas que quedan de escándalo echándole un poquito de miel. En carnes como las costillas de cerdo.
- En los desayunos con cereales y en las tostadas con mermelada … ¡pruebalo!.
- En el colacao o leche de los niños para dar un toque extra de energía matutina.
- Sustituye el azúcar del café de por la mañana por un poco de miel, eso sí no te pases que su poder edulcorante es mucho mayor.
Como curiosidad decir que no me extraña que se le llame el oro líquido ya que una sola abeja tiene que visitar entre 1000 y 1500 flores para llenar su buche e iniciar la producción de miel.
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