El escriba de barro
La furia de una sacerdotisa, el legado de un hombre, y unas frágiles tablillas de barro. Una fascinante reinterpretación del mito que originó la escritura. Año 3000 a.C. en Uruk, Sumeria.
Dingir, antiguo escriba de palacio, ha caído en desgracia por una supuesta ofensa a la gran diosa del amor y la guerra. La pérfida sacerdotisa Sheleput considera que la injuria hacia su diosa aún no ha sido vengada. Dingir vive escondido junto a su esposa, ocultándose de los asesinos que le persiguen.
Para dejar escrito el relato de su vida y los acontecimientos que han provocado su condena inventa un ingenioso código de signos, el primer sistema de escritura.
- Autor: LORENZO MEDIANO
- Editorial: GRIJALBO MONDADORI
- Fecha de publicación: 9/04/2010.
- Número de páginas: 464.
URL: http://www.elportaldechari.com/?p=8202








La acabo de leer y me parece una novela decepcionante. Me explico: parece como si el autor quisiera imitar a Robert Graves incluso con un estilo en primera persona, pero no lo consigue ni de lejos.
La novela contiene graves errores de documentación. Por ejemplo:
- El autor hace aparecer a la diosa Inanna-Ishtar como una diosa de fertilidad y del amor. Nada más lejos de éstos. Se ha adelantado 2000 años. En la época de la novela ni era una diosa de fertilidad (ni de coña, típico error de novato) ni era del amor. Era la diosa del SEXO. El autor influido por su educación judeocristina confunde amor y sexo. Robert Graves jamás habría cometido ese error.
- Al principio de la novela se ve al padre del protagonista esculpiendo una estatua de DIORITA con un cincel supuestamente de cobre o bronce. Bufffffffffffff. Imposible. Si se hubiera documentado sabría que se hacía con mazas de DOLERITA. Craso error.
- Alega que le ha ayudado con el lenguaje una profesora del CSIC, pero resulta que desde el principio hace una traducción errónea de la palabra TI alegando que es “costilla” o “alama”. Otro error. es “Costilla” o “el ME que da la origen a la vida”. Los sumerios no creían en el alma. Otra cagada judeocristiana.
Sigue viéndose esa visión judeocristiana en la relación del protagonista y su esposa. En Sumeria los matrimonios eran concertados, cierto. Pero aunque se hubieran casado por amor, no hubieran tenido problemas en mantener relaciones sexuales con otras personas. La visión del sexo de los sumerios era increiblemente abierta.
La visión que el autor presenta de las sacerdotisas roza el machismo. Esa visión parece sacada de la Biblia. Gracias a las excavaciones sabemos que en realidad eran personajes supercultos. Eran matemáticas, astrónomas, economistas, agrónomas…… Incluso la mayor de las ironías es que algunos historiadores están dispuestos a creer que fueron ellas las que inventaron la escritura. ¿por qué no? Eran cultísimas. Y curiosamente, el Shakespeare-Cervantes de la literatura sumeria es una mujer, Enjeduanna, hija de Sargón de Acad.
En resúmen. la novela me parece un “quiero y no puedo”. Se queda corta. La estructura de la historia es confusa, sobre todo los comienzos de algunos capítulos. Y definitivamente. Robert Graves no habría cometido errores como esos.
Pues sí que te has currado el comentario. Gracias por la información tan personal que nos dejas del libro, que siempre sirve de referencia para aquellas personas que no se lo han leído.
Un saludo y hasta la próxima.